Opinión

Manuel Rosendo Pelayo

  • 20/08/2019
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exalcalde de San Andrés Tuxtla, está en la mira de la Fiscalía General del Estado (FGE) desde hace varios meses, sin embargo, en las últimas horas resuena más su nombre como uno de los próximos políticos en pisar la cárcel.

A penas este lunes su residencia fue cateada por una veintena de Agentes ministeriales, quienes actuaron por una orden autorizada por un juez, lo que podría ser el preámbulo a una posible captura.

Es del dominio público que el ex presidente municipal de San Andrés Tuxtla es investigado por un presunto desvío millonario de recursos, por la compra de luminarias a una empresa relacionada a Javier Duarte.

Miguel Ángel Yunes Linares

utilizó hasta el cansancio el tema de los bienes recuperados del desvío de recursos públicos provocado por el exgobernador Javier Duarte de Ochoa.

Sin embargo, una batalla jurídica devolvería a sus dueños originales dos de los bienes “recuperados”: El rancho El Faunito, ubicado en el municipio de Fortín y un avión LearJet 45XR.

De hecho, dicha aeronave acaba de ser instalada en el hangar del Gobierno del Estado luego de estar en Dallas.

Durante todo un año, la administración de Yunes Linares intentó, sin éxito y asfixiada en trámites, el repatriar a México el artefacto donado en diciembre de 2016 al Gobierno de Veracruz por representantes legales de una empresa ligada al entonces diputado federal y ex Oficial Mayor de la Secretaría de Educación, Edgar Spinoso Carrera.

En el caso de El Faunito, el pasado 1 de diciembre Yunes Linares confiscó la hacienda, supuestamente destinada para uso particular de Javier Duarte de Ochoa, y adquirida por el exgobernador mediante un prestanombres: José Juan Janeiro Rodríguez.