Opinión

T-MEC, el Tratado de la Esperanza

El inicio del nuevo Tratado, igualmente ha motivado diversas reformas en el país

  • 09/07/2020
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El pasado miércoles primero de julio del presente año, tras varios años de negociaciones, por fin entró en vigor el tan esperado Tratado de Libre Comercio, documento refrendado por México, Estados Unidos de América y Canadá, dicho documento habia sido  firmado desde el 30 de noviembre de 2018.

Este Tratado, se suma a los más de 13 que México tiene celebrados con más de 50 países alrededor del mundo y, sustituye al TLCAN que tuvo vigencia por más de 26 años.

En su momento, la entrada en vigor del TLCAN, motivó la reforma y la creación de importantes ordenamientos jurídicos para darle sustento.

El inicio del nuevo Tratado, igualmente ha motivado diversas reformas, como: la modificación al Código Penal Federal, a la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial, se expidió la Ley de Infraestructura de la Calidad, se expidió la Ley de los Impuestos de Importación y de Exportación, además de reformas en la Ley Aduanera, así como reformas a la Ley Federal de Derechos de Autor y, seguramente al pasar de los días modificarán otros cuerpos legales.

Entre las principales diferencias entre el TLCAN y el T-MEC puedo citar:

·         El TLCAN contaba con 22 capítulos, mientras que el T-MEC se compone por 34 capítulos.

·         Las adiciones y modificaciones a los capítulos que constituyen el T-MEC implican importantes cambios, en temas de contenido regional, combate a la corrupción, salarios, medio ambiente y comercio electrónico.

·         En lo refrerente a la Industria Automotriz, Estados Unidos, logró que el 45% de la fabricación de automóviles, sea producto de salarios por lo menos 16 dólares la hora, lo que implica menor movilidad de fábricas.

·         El tratado trendrá una vigencia de 16 años, pero se revisiará, cada 6 años.

Ante la entrada en vigor del mencionado tratado -que ha sido denominado de manera distinta por cada uno de los países parte,  por ejemplo: en Estados Unidos se denominó USMCA (United States Mexico Canada Agreement) en Canadá CUSMA (Canada United States Mexico Agreement) y el multicitado T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá)-, se ha generado un ánimo de júbilo en Estados Unidos, de esperanza en México y de cautela en Canadá, incluso dicho acontecimiento originó la visita del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Andrés Manuel López Obrador, esta misma semana a Washington.

Cabe mencionar que la visita fue exitosa, con sendos mensajes de los presidentes Trump y López Obrador, en los que se privilegió la cooperación y el reconocimiento mutuo de la importante labor que realizan los mexicanos en el vecino país del norte, somos gente buena, como nos definió el propio mandatario de México, pero lo más destacable es que se genera un ámbiente de armonía encabezado por los empresarios de uno y otro país, que dicho sea de paso, son quienes realizarán los negocios que nos beneficien.

Sin embargo no todo es miel sobre hojuelas, vale la pena destacar que en Canadá, se disculpó su primer ministro por no poder asistir a dicha reunión, argumentado tener reuniones programadas de gabinete y la sesión del Parlamento.

Parece ser una señal no muy halagadora, que tal vez responda a la amenaza de Estados Undios de imponer nuevamente aranceles al hierro y al acero canadiense, lo que no coincide con el ánimo de cooperación que generan los tratados.

Ya que un Tratado es un acuerdo entre dos o más países, al amparo del derecho internacional, para solventar, motivar y promover el beneficio entre los países firmantes, pero sobre todo para establecer los mecanismos que permitan solucionar las controversias que se pudieran suscitar.

En este sentido, mientras Estados Unidos y México celebran y se llenan de esperanza, Canadá prefiere permanecer cauteloso ante el inicio de operaciones del tratado, ya que lo que requiere principalmente es la confianza en las inversiones, para que realmente se puedan mejorar oportunidades comerciales, laborales, que se traduzcan en una auténtica integración y desarrollo en la región.

Sin lugar a dudas el T-MEC representa una esperanza para nuestro país, para recuperarnos de las afectaciones causadas por la pendemia que nos aqueja a nivel mundial, para reducir los niveles de pobreza y marginación, el éxito de la reunión binacional México- Estados Undios celebrada esta semana es un buen augurio, ahora nos toca a todos hacerlo realidad.