Opinión

Las Cuentas de Cuitláhuac

  • 21/02/2020
  • Escuchar

En materia de Políticas Públicas es preponderante mantener las cuentas claras, como incluso se menciona en el refrán popular, “cuentas claras, amistades largas”. 

En este tenor, sería difícil encontrarnos con alguien que no ponga, por lo menos en tela de juicio, al gobernador constitucional del Estado de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, en cuanto a su capacidad para mantener finanzas públicas sanas en el estado, donde la línea política de la austeridad presupuestal se encuentra contrariada con sus acciones concretas a cargo del Gobierno del Estado. 

Ya en Diciembre del 2019 denunciaba como como los mismos titulares de la Secretaría de Desarrollo Social y la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas admitían, de manera abierta, tener un subejercicio del 50% de sus recursos, equivalente a 75 mil millones de pesos del erario público, lo cual se quedaría solamente como una cuestión en esas secretarías, si no fuera porque es un tema que se vuelve recurrente dentro del aparato gubernamental, como la Secretaría de Educación con un subejercicio de 10 mil millones de pesos (22% de lo presupuestado) o la Secretaria de Seguridad Pública con un subejercicio mayor a 1,312 millones de pesos (casi el 24% de lo presupuestado).

Esto sería suficiente agravante para cuestionar la capacidad de administrar recursos del gabinete del gobernador, por lo menos, pero la situación toma un turno particular cuando agregamos las acciones que ha tomado el gobierno del Estado en materia de deuda pública. 

Desde Diciembre de 2018, el gobierno de Cuitláhuac García ha pedido 4 mil 500 millones de pesos a través de la SHCP, cuestión que se ha ido agravando, siendo el último gran aumento de deuda generado en noviembre de 2019 a través de dos créditos a Banobras y uno a Bancomer que en total ascienden a la cantidad de 19 mil millones de pesos. Como cereza en el pastel de deudas del gobierno veracruzano, ya se anunció que solicitó una nueva deuda que asciende a 2 mil 400 millones de pesos. 

Esto nos pinta un estado que esta bordando en lo esquizofrénico en materia de uso de recursos, ya que mientras pregonan austeridad, siguiendo como corifeos la línea presidencial, gastan 6 mil millones de pesos en bandas para celebraciones; de la misma forma, mientras el gobierno gasta menos de los recursos que tiene disponibles, pide deuda que va caer dentro de los bolsillos de los veracruzanos. 

En el mejor de los casos, el gobierno veracruzano peca de inexperiencia, por no decir incompetencia, en el manejo de recursos públicos. En el peor, nos encontramos frente a una trama de corrupción donde no sabemos por que tenemos subejercicios tan grandes en el presupuesto, mientras seguimos generando deuda al patrimonio veracruzano. 

En resumidas cuentas, Cuitláhuac, arregla tus cuentas, porque las amistades no serán lo suficientemente largas si sigues dañando las finanzas públicas del estado.