Opinión

Educación en salud

La promoción de la salud constituye hoy un instrumento y una estrategia en la respuesta a los problemas de salud

  • 09/06/2017
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Sin lugar a dudas, en las dos últimas décadas del siglo XX se han producido de forma acelerada transformaciones importantes en la estructura y organización familiar, hábitos de consumo, ideologías, etcétera; cambios que han tenido como consecuencia nuevos problemas relacionados con la salud, propios de las sociedades desarrolladas (enfermedades crónicas, discapacidad, enfermedades mentales, obesidad, accidentes, toxicomanías y, en general, problemas no infecciosos), los cuáles muestran claramente que se trata de procesos complejos en los que intervienen factores determinantes de origen biológico, pero también sociales, económicos, culturales y de educación.

Tan sólo en México, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) durante el 2016 [1] se presentaron alrededor de 291 mil 637 defunciones, siendo las enfermedades de corazón las de mayor prevalencia con alrededor del 20.8%, la diabetes mellitus 17.4% y tumores malignos con cerca del 14%, lo cual muestra la gran importancia de empezar a modificar los estilos de vida, pues muchas de las principales causas de muerte pueden ser prevenibles.

Asimismo, un fenómeno importante que se está presentando en la sociedad consiste en la normalización que tienen los mexicanos al padecer ciertas enfermedades.

Poco a poco nos estamos acostumbrando a vivir con ciertas limitaciones en la calidad de vida y no nos cuestionamos sobre las causas y consecuencias de las mismas".

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) se define la salud como el "estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades", por lo cual la prevención en salud se define como el conjunto de acciones específicas dirigidas a disminuir riesgo, frecuencia y consecuencias de determinada enfermedad o daño a la salud; y consta de tres niveles: primaria o de ocurrencia (reducción del riesgo), secundaria o de continuidad (reducción de la duración), y terciaria o de rehabilitación (evitar secuelas, complicaciones). Mientras que la promoción de la salud es el proceso que permite a las personas incrementar el control sobre su salud para mejorarla y abarca no solamente las acciones dirigidas directamente a aumentar las habilidades y capacidades de las personas, sino también las dirigidas a modificar las condiciones sociales, ambientales y económicas que tienen impacto en los determinantes de salud.

Por su parte, debemos entender a la educación para la salud como las oportunidades de aprendizaje creadas conscientemente destinadas a mejorar la alfabetización médica que incluye la mejora del conocimiento de la población y el desarrollo de habilidades personales que conduzcan a la mejora de la salud; estas acciones tienen como finalidad responsabilizar a los ciudadanos en la defensa de la salud propia y colectiva; para lo cual debe ser considerado un instrumento de la promoción de salud y por tanto una función importante de los profesionales médicos, sociales y de la educación.

La educación para la salud es una parte del proceso asistencial, incluyendo la prevención, el tratamiento y la rehabilitación, por lo cual es fundamental en el desarrollo de políticas de Salud y sobretodo que no se trata de esfuerzos aislados, sino de compromisos compartidos entre diversas instituciones. De tal manera que la práctica de la promoción y educación para la salud debe exigir un reconocimiento del papel que juegan los diferentes profesionales médicos y de educación implicados en su desarrollo.

La promoción de la salud constituye hoy un instrumento imprescindible y una estrategia básica en la respuesta a los problemas y situaciones de salud, no sólo por su condición de problema o enfermedad sino por la obtención de un nivel de salud compatible con una buena calidad de vida, con la satisfacción y el disfrute; en definitiva la promoción es una herramienta que hay que incorporar en la atención integral a los problemas de salud; así como en los niveles básicos de educación.

Sin embargo, todos estos esfuerzos deben ir acompañados de la sensibilización y capacitación técnica correspondiente que haga posible la promoción de la salud de los individuos, la familia, los colectivos sociales y por último las comunidades, para que sean éstos actores por ellos mismos y se responsabilicen en la solución de los problemas, conjuntamente con las organizaciones e instituciones públicas de los distintos sectores implicados.

Cada persona es responsable de su propia salud, las personas pueden auto ayudarse a elevar el nivel de salud personal y están potencialmente en disposición de eliminar los riesgos de la enfermedad. Sin embargo, esta información no es suficiente en los niveles de educación básica, pues actualmente cuenta con objetivos generales; sobresaliendo:

1) Promover la adquisición de la salud como valor positivo y de la conciencia del derecho a la salud.

2) Promover la incorporación de conocimientos, actitudes y hábitos positivos para la salud en el período escolar, de gran trascendencia para la configuración de comportamientos.

3) Proporcionar un método a los escolares, ciudadanos del futuro, que desarrolle su mentalidad crítica y los capacite para examinar y eliminar los riesgos que amenazan a la salud.

Por lo que a pesar de que, a principios de este año, la Secretaría de Educación anunció su nuevo modelo educativo integrado por 13 Reformas Estructurales, la mayoría están enfocadas en las metodologías de aprendizaje, por lo que es necesario complementar esta reforma para lograr que la Niñez y la Adolescencia cuenten con la educación necesaria para mejorar su calidad de vida, razón por la cual, en el pasado período Legislativo propuse una iniciativa que promueve la incorporación de principios sólidos sobre la educación para la salud, a fin de generar mayor conciencia desde las etapas tempranas y se pueda prevenir la aparición y avance de enfermedades a estadíos más avanzados. Estamos ante una gran oportunidad con la aplicación del Nuevo Modelo Educativo y es importante hacer uso de todos los conocimientos para mejorar las condiciones de salud de nuestra población.