Opinión

¿De qué son culpables las Playmates?

Por: José Antonio Sosa Plata

  • 10/08/2017
  • Escuchar

Las playmates detenidas el pasado 30 de junio en un operativo del Instituto Nacional de Migración (INM) volvieron a ser noticia. De la prisión —se ha dicho— se trasladaron a la portada de agosto de la revista Playboy México para sacar ventaja del rato desagradable que pasaron.

El asunto no es irrelevante

Los señalamientos públicos que se hicieron en las #RedesSociales en contra de los agentes del @INAMI_mx fueron de “abuso de autoridad, arbitrariedad, encierro y secuestro”.

En contraste, la respuesta oficial quedó en entredicho

Durante el evento Playboy Music Fest que se llevó a cabo en la hacienda Chichi Suárez en Mérida, Yucatán, fueron detenidas seis personas que no contaban con visa para trabajar en nuestro país.

Entre ellas estaban las tres modelos de portada

Elik Celif, Lauryn Elaine y Marie Brethenoux, originarias de Turquía, Estados Unidos y Francia, respectivamente, aseguraron que no vinieron a trabajar sino a “convivir con los asistentes y divertirse como el resto de los invitados”.

En principio, el argumento resulta difícil de creer

Sin embargo, las autoridades del INM confirmaron que todas las personas detenidas no presentaron sus visas de trabajo y algunas tenían documentos vencidos, “por lo que no se les permitió que desempeñaran su actividad esa noche en territorio mexicano”.

Tampoco se violentaron sus derechos humanos, dijeron

Pero lo cierto es que a partir de su liberación, la información real no quedó del todo clara y, como suele suceder en estos casos, sigue la percepción de que se actuó rápidamente para reducir la presión mediática que se ejerció contra la institución.

Y hoy que están de regreso, el contraataque resurge

En el marco de la campaña evidentemente publicitaria que lanzaron hace unos cuantos días, las playmates se comprometieron a revelar “todo lo que tuvieron que pasar en esas 24 horas que estuvieron detenidas” ya que algunos medios de comunicación sólo dieron a conocer "la mitad de todo lo ocurrido”.

¿Hay en el texto alguna novedad importante?

Nada que ponga en un problema serio a las autoridades de la Secretaría de Gobernación por la forma en que actuaron. Mucho menos se podría pensar o considerar la posibilidad de un conflicto internacional.

Pero hay algo que no puede pasar desapercibido

Me refiero al hecho de que ha quedado al descubierto, una vez más, la falta de capacidad y experiencia en materia de comunicación de nuestras instituciones para hacer frente a situaciones como la aquí descrita.

Los protocolos necesitan revisarse

Por un lado porque si hubo razón en el operativo y en el procedimiento, fue la misma autoridad la que sembró dudas importantes sobre la legalidad de la acción. Por el otro, por la falta de asertividad, contundencia y adecuado manejo en los tiempos de los instrumentos y líneas de mensaje de la comunicación social.

Las equivocaciones fueron varias

Quizá la más importante se cometió cuando el delegado del INM en Yucatán, Oswaldo Ortiz Matú, confirmó que el órgano interno de control de esa dependencia verificará la actuación de los agentes federales encargadas del operativo.

¿Pues no que todo estuvo apegado a derecho?

La conclusión es que hoy las modelos y la publicación ironizan y juegan con lo que ha sucedido. También es interesante ver la forma en que utilizan las palabras para vender más, aprovechando algunas de las fallas de nuestro sistema de justicia.

Ellas se declaran culpables

¿De qué? El carácter lúdico de sus palabras es lo de menos. De lo que no son responsables es de las fallas importantes que aún tienen algunas de las estrategias de comunicación política de las autoridades.


Preguntas y comentarios a sosaplata@live.com

#ConsultoríaPolítica | #ComunicaciónPolítica | #RedesSociales | #PlayboyMéxico 

@sosaplata 







Para La Silla Rota es importante la participación de sus lectores a través de  comentarios sobre nuestros textos periodísticos, sean de opinión o informativos. Su participación, fundada, argumentada, con respeto y tolerancia hacia las ideas de otros, contribuye a enriquecer nuestros contenidos y a fortalecer el debate en torno a los asuntos de carácter público. Sin embargo, buscaremos bloquear los comentarios que contengan insultos y ataques personales, opiniones xenófobas, racistas, homófobas o discriminatorias. El objetivo es convivir en una discusión que puede ser fuerte, pero distanciarnos de la toxicidad.