Opinión

3 lecciones para innovar en este 2021

La pandemia de covid permitió dar un "gran salto tecnológico", pero no es sinónimo de éxito empresarial, te presentamos tres consejos que serán utilidad

  • 14/06/2021
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El 2020 ha sido calificado como "el gran año del salto tecnológico" por la expectativa que se genera en cuanto a desarrollos de Inteligencia Artificial, Big Data, Internet, seguridad y banca digital en medio de los efectos que la pandemia ha dejado.

El mundo está cambiando a una rapidez nunca antes vista por las situaciones que se generaron a raíz de la covid-19  que nadie estaba preparado para afrontar. Y, en medio de la incertidumbre, la tecnología ha sido el salvavidas de muchos negocios y organizaciones que pensaban en este elemento como un lujo y no como una necesidad básica.

Estamos a la mitad del año mas difícil de lo que llevamos del siglo XXI, por encima de la crisis financiera de 2008, y hay varias lecciones importantes a nivel de innovación que debemos repasar de cara a este año 2021 especialmente si queremos retomar la senda del crecimiento.

Lección 1: la tecnología no siempre se convierte en innovación

Antes del año 2020 y la crisis del covid19 en la mayoría de empresas, conferencias, seminarios y consultorías el discurso de la transformación digital y la sombra de la tecnología desplazando al ser humano estaba siempre presente.

La gran realidad es que ésta famosa transformación digital de la que se hablaba estaba sobrevalorada, inclusive casi que la mayoría de las empresas no tenían claro cómo ejecutarla y no sabían si iba a generar valor a sus clientes y negocio o si se podía considerar innovación.

En 2021 toda empresa que quiera innovar a través de la tecnología debe hacerse al menos tres preguntas:

¿Cómo vamos a generar valor a nuestros clientes actuales y cómo vamos a atraer nuevos al negocio utilizando tecnología? ¿Estamos resolviendo algo relevante dentro de las necesidades de ellos con tecnología?

¿Cómo la tecnología construye valor a mi modelo de negocio que no se vuelva en únicamente una ejecución vanidosa para verme moderno?

Lección 2: una nueva propuesta de valor para generar nuevo crecimiento

La aceleración que están teniendo las economías como consecuencia del desarrollo tecnológico ha generado que los ciclos de vida de las empresas sean cada vez más cortos y esto tuvo una hiper aceleración en 2020. Hoy día la mayoría de las organizaciones tienen estrategias y propuesta de valor que difícilmente funcionarán en el post-covid porque ésta crisis modificó los hábitos humanos más esenciales como relacionarnos, comunicarnos y en general como consumimos.

Dado lo anterior las empresas deben hacerse otras preguntas:

¿Quién es mi nuevo cliente y cuáles son sus trabajos fundamentales?

¿Cuáles deben ser mis estrategias de portafolio de productos y servicios?

Lección 3: Experimentación como un modelo de gestión

El sentido de urgencia estuvo presente en toda la gestión de las empresas en 2020 y con ella la necesidad de ejecutar a bajo costo y en el menor tiempo posible. Sin embargo, eso no es sostenible en el tiempo por diferentes factores como el desgaste de los equipo y el descontrol en el uso de los recursos.

Lo bueno de esto es que las empresas han aprendido que pueden gestionar proyectos a través de pequeños experimentos sin miedo a equivocarse. Para que la experimentación se convierta en un modelo de gestión operativa en las organizaciones se tienen de desarrollar tres herramientas:

1. Una metodología ágil de generación de prototipos. (Usar la metodología Desing Thinking)

2. Un proceso de validación iterativa consistente.

3. Instrumentos de recolección de data digital para la toma de decisiones rápidas durante la ejecución de experimentos. (Aplicar Inteligencia de negocios).

La recuperación económica en 2021 y 2022 será lenta pero podemos tener consistencia en nuestro desempeño sí consideramos estas tres lecciones para nuestro modelo de negocios y la manera de operar en nuestras empresas con innovación.

La innovación es aquella fuerza que permite adaptarse al cambio (o más bien, adelantarse a él) y generar productos y servicios que conquisten a los mercados. Cualquier compañía que quiera sobrevivir en el tiempo debe tener una mentalidad innovadora.

La verdadera innovación siempre parece, en un inicio, un error. Es tan diferente y fuera de lo común que luce incorrecta y probablemente fracase... un riesgo que muy pocas marcas están dispuestas a aceptar. Sin embargo, esto es un gran error: sin importar cuál sea el tamaño de una compañía, la falta de innovación puede llevarla a la quiebra y casos que lo demuestran, sobran.

Queridos Lectores, recuerden que la innovación es adaptare a los cambios.

Dios los bendiga y Ánimo.

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