ESTADOS

Entre descargas de aguas negras, agoniza el manglar de Boca del Río

Descargas de aguas negras provenientes de fraccionamientos y un exclusivo centro comercial bañan de manchas negras el Área Natural Protegida del Arroyo Moreno

  • VÍCTOR M. TORIZ
  • 27/08/2019
  • 20:21 hrs
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    En el corazón de una de las zonas residenciales de mayor plusvalía del estado de Veracruz, la contaminación propiciada por la omisión de autoridades amenaza el último reducto de bosques de mangle que existe en el área metropolitana de Veracruz.

    Descargas de aguas negras provenientes de fraccionamientos, de un exclusivo centro comercial, colonias populares aledañas y asentamientos irregulares bañan de manchas negras el espejo del agua que se escurre por el Área Natural Protegida del Arroyo Moreno, en el estero de Boca del Río.

    Jesús Ramírez Arano, hombre de 76 años de edad, es uno de los pocos pescadores que sobreviven en el municipio de Boca del Río.

    La captura de peces, camarón y ostión, que era hasta hace 10 años la principal fuente de ingreso de los pobladores de la cabecera municipal, fue sustituida por otros oficios en el ramo de servicios turísticos, debido a la debacle de los recursos pesqueros.

    Desde la bocana del río Jamapa y su desembocadura al mar, el pescador afirmó que el crecimiento urbano en la ciudad de Boca del Río fue precipitoso y afectó a los pescadores por la falta de interés de autoridades en mantener este sector productivo.

    “Desgraciadamente las mismas autoridades están propiciando la desaparición del manglar (…), Boca del Río ha crecido mucho, hace 35 años era una Villa y todo ese crecimiento se dio sin un sistema de drenaje adecuado, todos se conectaron al río y echan sus aguas negras ahí porque se los permiten”

    Ramírez Arano, proveniente de una estirpe de pescadores que se pierde en su origen, recuerda los tiempos de bonanzas en los que lograba una producción de 30 a 40 kilogramos de camarón solo con arrojar las redes en el borde del río Jamapa.

    “Aquí donde estoy parado tiraba la red y con eso era suficiente para irme con unos 40 kilos de camarón, de un solo lance lograba 15 o 20 robalos, ahora si cae uno tenemos mucha suerte”.

    “Los ríos están super contaminados, hay poca pesca, tenemos las vedas y desgraciadamente la contaminación cambió los tiempos de reproducción, cuando cae la veda el pescado a penas se está desarrollando"

    Las poblaciones de especies como el sábalo, el cangrejo azul, el camarón, la jaiba y el robalo se vieron reducidas y son capturadas solo esporádicamente, sin embargo, otros animales como el manatí y delfines que ingresaban al estero, desaparecieron por completo.

    DEL SANTUARIO A LA SUCIEDAD

    El verde de los manglares se impone frente a la desembocadura del río Jamapa con el mar y se vislumbra a la distancia como un paraíso que es ofrecido a los turistas con el nombre de La Pequeña Venecia Veracruzana.

    En la primera parte del trayecto las raíces de los árboles frondosos se mezclan como si fueran ramas brotando del agua, los claros en el borde son ocupados por residencia de lujos de donde se desprenden tubos que chorrean aguas negras.

    Hasta ese punto del trayecto La Silla Rota Veracruz pudo detectar cuatro descargas de agua negras que surgen provenientes de las colonias populares cercanas a la cabecera municipal de Boca del Río, así como de zonas altamente cotizadas como el fraccionamiento La Tampiquera y el Estero.

    El centro comercial El Dorado se levanta a unos 500 metros por detrás de la barrera de manglares, pero tres tubos que provienen de su dirección se abren paso hasta la orilla del arroyo, pescadores aseguran que el lugar no cuenta con planta de tratamiento de aguas residuales.

    El recorrido turístico es interrumpido, las lanchas abordadas por turistas dan la vuelta, lo que sigue no es agradable a la vista, tampoco al olfato.

    Un aroma penetrante proviene de un corredor en donde los árboles de mangle forman un pasillo. Cuando se ingresa, lo verde queda atrás, en este punto las ramas y raíces son grises.

    Botellas de plástico, restos de basura y heces fecales flotan sobre el agua, mientras que la marea de la embarcación que ingresa al sitio levanta los gases almacenados en el lecho marino.

    En ese punto se está en la descarga del canal de la Zamorana, un drenaje que se extiende en al menos 40 colonias de Veracruz, Boca del Río y Medellín de Bravo y que es vertido sin ningún tratamiento previo.

    Al salir de ese punto se recorre otros 200 metros antes de ver la diferencia entre el agua turbia y un espeso fango negro, el olor es igual de penetrante y la imagen similar a la antes descrita, el sitio es el punto donde fluyen las aguas negras provenientes de la planta de tratamiento de la colonia Venustiano Carranza, en donde se supone son procesados los desechos provenientes de los drenajes de 20 colonias de Boca del Río.

    INCUMPLEN AUTORIDADES PLAN DE MANEJO AMBIENTAL

    Carlos Valenzuela Buitrón, biólogo y regidor décimo del Ayuntamiento de Boca del Río, reconoce la omisión que existe del Ayuntamiento de Boca del Río para cumplir con la conservación del arroyo Moreno.

    El edil señaló que el problema que existe es de competencia interinstitucional porque involucra a autoridades de los tres niveles de gobierno, razón por la que no nadie se atreva a asumir la responsabilidad.

    En lo que respecta al Ayuntamiento, el regidor aseveró que no existe ninguna acción municipal para obligar a los concesionarios de los servicios de agua potable y alcantarillado para el saneamiento de las aguas residuales.

    Tanto Grupo MAS como la Compañía de Agua de Boca del Río incumplen con la correcta operación de las plantas de tratamiento de aguas residuales; la consecuencia directa es la contaminación evidente en el manglar.

    Recordó que la zona de arroyo Moreno es un Área Natural Protegida por las leyes estatales, lo que se incluye en el ámbito de competencia de la Secretaría de Medio Ambiente y la Procuraduría Estatal de Medio Ambiente.

    Mientras que el bosque de mangle cuenta con la protección de la Norma Oficial Mexicana 059, que es vigilada por la Semarnat y la Profeca, en tanto los cuerpos de agua que bañan la zona son de jurisdicción federal, es decir, de competencia de la Comisión Nacional del Agua.

    Ninguna de las autoridades antes nombradas realiza acciones de supervisión o conservación en el lugar.

    IMPORTANCIA ECOLÓGICA

    El manglar de Arroyo Moreno es el único pulmón arbóreo natural en una de la zona conurbada más importantes del estado de Veracruz, ya que no hay ninguna otra aledaña a esta mancha urbana.

    Lo anterior permite atender funciones ecológicas, albergando gran número de especies de plantas, aves, mamíferos y crustáceos, afirmó el presidente de la agrupación ambientalista Earth Mission, Sergio Armando González.

    El activista indicó que muchas de estas especies están protegidas por las leyes mexicanas bajo diferentes categorías.

    En peligro de extinción están la golondrina canadiense (Tachycineta bicolor), el tecolotito abajeño (Glaucidium brasilianum) y el oso hormiguero (Tamandua mexicana); están amenazadas la iguana negra (Ctenosaura similis) y la aguililla de cola roja (Buteo jamaicencis); todas las especies de árboles de mangle se encuentran en la categoría de protección especial.

    La omisión de autoridades sobre el sitio y la falta de conciencia ambiental de la población es el riesgo principal sobre el sitio, alertó.

    EN LOS ÚLTIMOS 10 AÑOS

    El Arroyo Moreno tiene una superficie de 308 hectáreas y se localiza en la cuenca del río Jamapa en la zona central costera del Estado, en los municipios de Boca del Río y Medellín de Bravo.

    Para darnos una idea de estas dimensiones: los mangles abarcan el equivalente a unas 430 canchas de futbol.

    Esta extensión se ha visto modificada a lo largo del tiempo: entre 1976 y 2005 se perdió el 14% de manglar, y a su vez se ganó otro 27%; mientras que entre 2005 y 2010, la pérdida de manglar fue de 2% sin una ganancia observada, detalla un estudio elaborado por el Instituto de Ciencias Marinas y Pesquerías de la Universidad Veracruzana.

    A pesar de que en 1999 se decretó como Área Natural Protegida (ANP) sujeta a conservación, y que posteriormente en 2008 se modificó tal decreto, dándole la categoría de Reserva Ecológica, sigue sufriendo deterioro en su área de cobertura, así como en la calidad del ambiente.

    El estudio publicado por la UV por revela que el deterioro de la calidad ambiental se refleja en la calidad del agua del río, ya que éste presenta alta concentración de bacterias de origen fecal Escherichia Coli.

    Sin embargo, actualmente no existe un estudio actualizado que permita conocer el diagnóstico exacto del estado que guarda el ecosistema de arroyo Moreno, aunque la evidencia se encuentra a la vista.