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Vendedores de musgo y heno, entre la regularización y crisis de covid

Debido a los múltiples permisos que la SEMARNAT pide para el aprovechamiento del musgo y heno, los comerciantes aseguran que el precio incrementó

  • Inés Tabal G.
  • 30/11/2020
  • 20:06 hrs
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Vendedores de musgo y heno, entre la regularización y crisis de covid
Vendedores de musgo y heno ubicados en mercados de Veracruz se enfrentan a la crisis del covid-19 y el encarecimiento de sus productos. (Foto: Cuartoscuro)

A unos días de comenzar la época navideña los comercios de la zona de mercados del puerto de Veracruz comienzan a pintarse de verde.  La venta de musgo y heno para los comerciantes representa una entrada más de ingresos para hacer frente a la crisis del covid, pero esta actividad también pone en riesgo los recursos naturales de los bosques, aseguran ambientalistas.

El musgo y heno son productos que no pueden faltar en ningún nacimiento de cualquier casa. Su venta esta regularizada por la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable (LGDFS) y la Norma Oficial Mexicana NOM-011-SEMARNAT-1996.

Según la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), su aprovechamiento podría ocasionar daños a los ecosistemas de los bosques, selvas y zonas áridas, donde normalmente se desarrollan.

La NOM-011 recalca que la importancia del musgo radica en que ayuda a mantener la humedad del suelo.

Esto previene la erosión y causa que se retenga el agua. De igual forma, ayuda a la germinación de semillas de otras plantas. Además, es un micro ecosistema, es decir, en él habitan más especies de plantas e insectos.

Por su parte, el heno no es una plaga como se piensa; es una planta epífita, es decir, vive sobre los árboles, pero sólo como soporte, pues ella produce su propio alimento. También es un pequeño ecosistema que captura el agua en menor cantidad.

Para el aprovechamiento de este recurso natural los proveedores deben de contar con un permiso autorizado por la institución, los cuales deben de cumplir ciertos requisitos para poder comercializar con este producto.

Se debe de aprovechar solo las plantas que estén en madures, cortar en franjas de dos metros de ancho como máximo y dejar 50 por ciento de la mata para garantizar su regeneración, esta no podrá ser alterada nuevamente hasta que se haya regenerado por completo.

De igual manera, no se debe de dañar ningún árbol o arbustiva al momento de extraer el producto, también se debe de cuidar de no levantar el suelo donde está adherida, para no dañar las otras plantas que están en el terreno. 

Quien incumpla con esta norma y viole los acuerdos será acreedor a una sanción de acuerdo con lo establecido en la Ley Forestal, la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente.

Regularización de musgo y heno aumenta precio para comerciantes

Todo lo anterior ocasionó que el producto se encareciera para los comerciantes, quienes contaban con un presupuesto para este año y que tuvieron que modificar debido al nuevo precio, aseguraron.

“Este año vino carísimo, porque dicen que hay poco, pero lo bueno que hay, aunque esté caro. Los de la forestación dicen, que ya no quieren porque que daña el medio ambiente”, comenta Karla, una de las comerciantes.

El precio varía dependiendo la cantidad; en algunos locales el tabloide de 30 centímetros de musgo ronda los 60 pesos, mientras que el heno se encuentra en 20 pesos el rollo pequeño.

La mayoría de estos comerciantes adquieren este producto con proveedores de Perote o Puebla. Aseguran que subió el doble por los permisos y las regularizaciones que exigen las autoridades para su venta.

Karla, al igual que otros comerciantes están aprovechando la época de navideña para elevar sus ventas, asegura que durante los primeros meses de la pandemia registraron pérdidas considerables y que esperan recuperarse con la venta de este producto, ya que dicen es muy solicitado por las personas.

Crisis del covid sigue generando pérdidas

Durante más de siete meses los comercios de la zona de mercados de Veracruz registraron una de las peores crisis económicas. El covid-19 vino a disminuir la entrada de ingresos de las personas que viven al día.

El virus provocó la cancelación de las principales festividades como Día de la Madres, el 30 de abril, las fiestas patrias y el Día de Muertos, donde los locatarios registraban un incremento en sus ventas.

Durante esas épocas, algunos comercios del mercado no suspendieron actividades, pero sus clientes vitales como lo son los alumnos y trabajadores cercanos al lugar estuvieron resguardados por un largo tiempo, esto ocasionó que sus ventas se desplomaran hasta 70 por ciento, aseguraron los locatarios.

Ahora, con la temporada navideña ven una nueva oportunidad para alzar un poca sus entradas de dinero, aunque afirman que las ventas siguen estando bajas por los estragos del covid. Tienen fe en recuperarse en estos días.