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"Es el trabajo que yo quiero", Alfredo, militar veracruzano caído en Culiacán

El joven soldado era padre de dos niños, uno de 5 y otro de 7 años, por los que siempre se preocupó que no les faltara nada

  • REDACCIÓN
  • 20/10/2019
  • 14:20 hrs
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"Es el trabajo que yo quiero", Alfredo, militar veracruzano caído en Culiacán

Como un joven amoroso con su familia, sano, que amaba a sus dos hijos y anhelaba su trabajo, fue descrito Alfredo González Muñoz por su madre, Ana, quien perdió a su único hijo varón el pasado jueves tras el enfrentamiento en Culiacán, Sinaloa, cuando el operativo para detener a Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín Guzmán Loera "el Chapo", se salió de control.

En menos de 10 días, Alfredo cumpliría apenas 26 años, un corto periodo de vida para su madre, abuela y hermanas, quienes lo acompañaron en su última visita al lugar que lo vio nacer, la comunidad Loma Caballo del municipio de Tierra Blanca.

Alfredo fue el único elemento de la Guardia Nacional que falleció en el operativo, calificado como fallido por el propio Gobierno Mexicano.

"¿Hijo, es realmente lo que anhelas, es lo que quieres?", preguntaba frecuentemente Ana a su hijo, al conocer la mujer los riesgos que corría desempeñando las tareas como soldado.

Sin embargo, recuerda, la respuesta de Alfredo siempre fue afirmativa: "Sí, má, es el trabajo que yo quiero y es lo que quiero yo ser".

A la mujer no le quedó otra opción que la de apoyar a su hijo más pequeño cuando éste fue enviado a la base de la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena), en Culiacán, tierra dominada por el Cartel de Sinaloa.

UNA PERSONA EJEMPLAR

El joven soldado era padre de dos niños, uno de 5 y otro de 7 años, por los que siempre se preocupó que no les faltara nada.

"No tenía ningún vicio, el único era el fútbol, porque amaba el fútbol. Era un muchacho tranquilo y dedicado en su trabajo", relató su hermana, quien asegura que Alfredo siempre estuvo al pendiente de ellas y de sus abuelos.

De igual forma, los vecinos que lo vieron crecer lamentaron su muerte.

"Duele mucho. Duele ver de qué manera falleció. Era un niño sano que con nadie se metía", expresó una vecina.

SOLDADO CAÍDO

El cuerpo del soldado fue despedido con honores, en una ceremonia fúnebre donde estuvo acompañado de elementos del 86 Batallón de Infantería de la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena), ubicado en Boca del Río.

Posteriormente, sus familiares le dieron sepultura en un panteón de su natal Tierra Blanca, junto a la tumba de su abuelo, tal como era la última voluntad del joven militar.

ygr