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Así ahorra Angélica, trabajadora doméstica desempleada por pandemia

La madre de 3 hijos hace los posible por reducir gastos, hasta calentar agua al sol para el baño de sus pequeños y quitar focos escatimando electricidad

  • CARLOS CAICEROS/ CORRESPONSAL
  • 07/06/2020
  • 21:18 hrs
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Así ahorra Angélica, trabajadora doméstica desempleada por pandemia

Xalapa, Ver. -Angélica Hernández Cruz es una trabajadora doméstica sin empleo desde hace tres meses por la contingencia sanitaria de covid-19. Ella hace todo lo posible por ahorrar y está decidida a encarar las dificultades económicas con astucia por el bien de sus pequeños.

Cada día la madre de tres hijos emprende una lucha por reducir gastos. Por ejemplo, un día soleado le permite poner cubetas al sol y ya con el agua tibia sus niños se pueden bañar a gusto, sin desperdiciar en gas o electricidad.

Y es que la contingencia por el nuevo coronavirus trajo a la familia desempleo, escasez y gastos difíciles de solventar porque ahora dependen únicamente de los ingresos de su esposo, quien es taxista y tampoco ve salida a la crisis económica. 

“Cuando hace calor hay que ahorrar, a mis hijos les digo que pongan una cubetita con agua al sol para que se bañen con agua tibia”, cuenta Angélica de 31 años. 

La familia vive en la calle Andador Libertad de la colonia Veracruz en Xalapa, una zona en donde los recibos de luz eléctrica se han disparado por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), al igual que en varias partes del Estado y el país.

Angélica comenta que también intentar ahorrar en los gastos generados por este servicio. En las cuatro habitaciones sólo una tiene un foco funcionando en la cocina. 

“Tengo cuatro cuartos y solamente tengo un foco y una lámpara. En los cuartos no pongo focos por lo mismo, si los niños se meten ya es solo para la hora de dormir. Tengo un foco en la cocina, no tengo microondas, solo tengo mi refrigerador y es de los ahorradores y nada más”, señala, inconforme con los aumentos que considera injustificados. 

La crisis ha provocado que Angélica tome medidas estrictas. El uso de la televisión es limitado y cuando está prendida sirve para iluminar si vivienda, por ello apaga el único foco en servicio. Es lo uno o lo otro. No hay espacio para el dispendio.

“Tengo una tele y mis hijos no la ven porque de 8 a 12 o una de la tarde tienen clases por el celular y mandan tareas y deben hacerla porque hay cierto horario para mandarla y si no, no se la vale el maestro; cuando terminan quieren salir a jugar, el encierro ya los tiene chocados”

Por eso la niña de 10 años, el niño de 7 y una jovencita de 15 también deben esforzarse para no prender la luz. Para facilitarles esto ni siquiera hay foco en el baño. 

“De hecho quité los focos, ellos son niños, lo prenden y así lo dejan, por eso los quité; sólo hay una lámpara que alumbra. Cuando se va a ver tele se desconecta la lámpara o se apaga la luz”

El refrigerador tampoco puede abrirse constantemente para evitar “jalones” de electricidad, aunque esto no es difícil porque el servicio que se duplicó este bimestre y la madre de familia tuvo que dejar de comprar algunos alimentos como leche para sus hijos. 

“Antes pagaba 93 pesos cada dos meses, pero este mes nos llegó en 230 pesos. Creen que porque estamos en casa gastamos más luz, pero no se dan cuenta que hay familias que van al día y que de veras no tienen ni refrigerador, ni tele, plancha, no tienen nada. Yo cuido mucho la luz y el agua por lo mismo de la situación, con estos 230 pesos que pagué pude haberles comprado leche a mis hijos”, reconoce. 

“ME DESPIDIERON…TEMPORALMENTE”

Para la familia de Angélica Hernández el panorama se complicó desde hace tres meses, cuando sus jefes le hicieron saber que prescindirían de sus servicios temporalmente porque sus ingresos también se vieron afectados con la suspensión de actividades. 

“Me despidieron porque a mis patrones les redujeron los días en que trabajan y no me pudieron seguir pagando, hasta que esto se componga me van a volver a llamar, pero mientras me quedé sin trabajo. Mi esposo es taxista y ellos también tienen dificultades con su trabajo porque no pueden subir más de dos personas al taxi”

Ahora su esposo tiene menos trabajo y se cuida de las infracciones. no sube a más de dos personas a su vehículo, tal como han instruido las autoridades, pero eso significa dejar pasar pasaje e ingresos, ya que hay familias de 3 o 4 integrantes a los que no puede trasladar.

Por eso Angélica no entiende cómo es que las autoridades no les han brindado apoyo y ni siquiera han procedido a la condonación del pago de luz eléctrica o de agua potable, mientras en otros Estados se implementó esa medida.

“Tampoco nos quieren apoyar, sé que en otros lados les están condonando el pago de la luz y el agua potable y aquí en Xalapa no”. 

Hasta ahora la familia sólo ha recibido una despensa por parte del DIF que la madre tramitó ante la urgencia de sus hijos por comer. 

“Metí unos papeles para recibir despensa por parte del DIF, porque mis niños no saben, sólo quieren comer, no le van a preguntar a uno por qué no hay ciertas cosas. Lo único que he recibido es una despensa, no tengo apoyo de nada, metí papeles para las becas de mis hijos, pero nada”.

Anteriormente recibía un apoyo económico de las becas de sus hijos, pero sorpresivamente le dijeron que le sería retirado porque sus condiciones de vida “eran mejores” que las de otras personas. 

“Me dieron el apoyo y luego me dijeron que me lo iban a quitar supuestamente porque vivíamos en buenas condiciones y me lo quitaron. Sí me daban una ayuda de 800 pesos cada dos meses, me la bajaron a 300 cada dos meses y tenía que ir a juntas, dar vueltas y no me convenía porque era gastar dinero que yo no tenía.

“Si llevaba a mis hijos me pedían un refresco o me decían que ya tenían hambre y gastaba yo más”, comenta la madre, quien por estas dificultades optó por hacer todo lo que esté a su alcance para ahorrar y salir adelante.

EMPLEO SIN DERECHOS

Como Angélica, en el país la mayoría de las 2.3 millones de empleadas domésticas han perdido su trabajo a causa de la pandemia o han dejado de recibir un salario, de acuerdo con datos del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar en México. 

Incluso antes de la pandemia, solo el uno por ciento tenía seguridad social y el 98 por ciento no tenía un contrato. Con la contingencia sanitaria la mayoría ni siquiera recibió liquidación tras su despido. 

Ante estas circunstancias, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), a partir del miércoles 13 de mayo, anunció las trabajadoras domésticas podrían solicitar un crédito de 25 mil pesos. 

Pese a ello, hasta ahora únicamente 22 mil 300 registradas en el IMSS podrían acceder a este apoyo, las demás como Angélica ni siquiera recibieron ayuda económica de sus jefes.

Quienes conservan su trabajo deben ir y venir entre los hogares donde trabajan y sus viviendas, en medio de una pandemia que en Veracruz ya suma más de 5 mil contagios y más de 700 decesos.

La joven madre no se desanima. Confía en que ella y su esposo saldrán adelante a como dé lugar, aunque conseguir ayuda o empleo y saldar los servicios se complique.

“Estamos con dificultades desde hace tres meses; en el caso de mis patrones optaron por comprar cosas y surtirse bien para darse un tiempo y me dijeron que luego me llamarían. Lamentablemente ahorita uno busca trabajo y no lo hay”

ygr