ESPECIALES LSR

Doble feminicidio en Álvaro Obregón: el viacrucis para lograr justicia

El 15 de marzo de 2018 fueron brutalmente asesinadas la fotógrafa Graciela y su hija Sol Cifuentes; sus familiares denuncian irregularidades y omisiones de la PGJCDMX

  • ICELA LAGUNAS
  • 14/07/2019
  • 20:24 hrs
  • Escuchar
Doble feminicidio en Álvaro Obregón: el viacrucis para lograr justicia
El 15 de marzo de 2018 fueron brutalmente asesinadas la fotógrafa Graciela y su hija Sol Cifuentes; sus familiares denuncian irregularidades y omisiones de la PGJCDMX

“Todavía tienes familia que la puede pagar, ya no sigas con esto”, amenazó la voz de un hombre por teléfono a Raúl Cifuentes, familiar de la catedrática de la UNAM y su hija asesinadas brutalmente en Santa Rosa Xochiac, Álvaro Obregón la noche del 15 de marzo de 2018.

A más de un año del doble feminicidio, los deudos de Graciela y Sol Cifuentes han vivido un viacrucis en busca de justicia.

Raúl Cifuentes, hermano y tío de las víctimas, así como Benjamín Vargas, exesposo de la fotógrafa Graciela Cifuentes, han perdido su empleo y el capital se ha esfumado con el pago de abogados, investigadores privados y múltiples citas con funcionarios en busca de justicia.

A poco más de un año del doble crimen hablan de lo que ha sido enfrentar la ineficiencia de las autoridades de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, quien poco hizo por investigar a fondo, lo que los obligó a contratar los servicios de un grupo de investigadores privados a fin de ubicar el paradero del principal sospechoso, Alan Jonathan Romero Tirado, el único involucrado que está en prisión.

Benjamín Vargas relata en entrevista para La Silla Rota los claroscuros de este doble feminicidio que exhibe el desinterés de las autoridades y su ineficiencia.

En el sexenio pasado no se nos dio la mayor atención, fue gracias a los medios que se le presionó y lo obligamos a investigar. En este sexenio, al menos nos reciben y hemos tenido citas grupales con la Procuradora, no es suficiente, queremos que se atrape a todos los involucrados

Revela que la detención de Alan Romero, se logró gracias a la información recabada por los investigadores privados y no por la pesquisa de la Fiscalía de Homicidios, que en ese tiempo encabezaba Roberto Aguas.

Sí, mi cuñado contrató a investigadores porque casi hay que llevarles nombres y ubicaciones a la policía para que vayan por ellos. Nos han dicho directamente que están rebasados; nosotros dimos nombres y ubicaciones y sólo así le detuvo a Alan, tuvieron que pasar cinco meses para que se le detuviera, no se escapó porque seguramente no tuvo recursos para irse, pero seguramente se hubiera ido


La investigación privada fue paralela a la de la PGJ de la CDMX, pero obtuvo resultados inmediatos. El grupo privado aportó el historial de las últimas llamadas que entraron y salieron a los celulares de Grace y Sol, lo que permitió tener una lista de números que más tarde se supo a quienes correspondían. Así se ubicó a Alan, quien se escondía en casas de familiares.

Con esos datos, la Fiscalía de Feminicidios se “adornó” con la captura de Alan, situación que la familia calló.

Además, pese a la gravedad de los dos asesinatos, la carpeta CI-FAO/A0-3/UI-3C/D/01311/03-2018 que se inició en la Fiscalía de Álvaro Obregón fue por los delitos de homicidio culposo, robo calificado con violencia y robo con violencia de vehículo y no como feminicidio.

Otro de los huecos de la pesquisa de la Procuraduría de Justicia local fue la falta de rigor en la investigación en contra de Alejandro Quijada Maturano, quien trabajó por 11 años como portero de la privada donde fueron asesinadas Graciela y Sol y renunció misteriosamente a dos meses de ocurridos los hechos.

En la citada carpeta de investigación CI-FAO/A0-3/UI-3C/D/01311/03-2018, el portero reconoció que de la casa número 63, de la privada que vigilaba, estaba saliendo fuego, sin embargo, abrió las plumas de acceso para permitir la salida del vehículo propiedad de Graciela y Sol, que era conducido por otra persona, “sin poder percatarme qué persona iba a bordo del vehículo, lo cual se me hizo extraño”, manifestó.

Otra de las inconsistencias plasmadas en la carpeta en poder de La Silla Rota es que el portero reconoció que como Graciela Cifuentes no pagaba el servicio de portería, ella siempre se bajaba a subir la pluma; situación que no ocurrió la noche del crimen, pues aseguró que le tocaron el claxon y él mismo la subió.

Benjamín Vargas, quien conocía a detalle el vehículo, asegura que ese coche no tenía ni claxon por lo que no pudieron haberlo tocado como declaró el empleado.

Pese a ser uno de los sospechosos, la Procuraduría de Justicia nunca tomó pruebas de ADN para corroborar o descartar la participación de Quijada Maturano en el doble feminicidio. Hoy está desaparecido.

“La Fiscalía fue laxa con él, declaró y se fue, ni siquiera se le hicieron pruebas de ADN. Seguimos luchando porque la Fiscalía investigue más a fondo porque sentimos que no está completa la investigación, nada más hay un detenido desde hace seis meses y creemos que hay muchos más cabos sueltos”, asegura Benjamín.

En la citada carpeta de investigación, los peritos determinaron que, en las uñas de Graciela Cifuentes, quien lucho para defenderse antes de morir, se encontraron huellas genéticas de al menos dos sujetos masculinos.

“La Procuraduría tiene nombres completos que hemos proporcionado nosotros, Alan llega burlándose al juicio, llega riéndose, se ve íntegro, estamos más acabados nosotros que él, que está preso en el reclusorio sur”.

El pasado 29 de abril comenzó al fin el juicio contra Alan; escasos días después, Raúl Cifuentes, hermano y tío de las víctimas recibió llamadas telefónicas para amenazarlo de muerte provenientes del número 5539669169.

En estas llamadas, la voz de un hombre le exigía desistirse del proceso, de lo contrario, le pasaría algo a él o su familia.

A pesar de que la nueva administración lleva cinco meses de gobierno, la investigación para continuar la búsqueda de otros sospechosos del doble crimen está parada. Pese a las amenazas, los familiares de Graciela y Sol no cuentan con protección oficial de la Procuraduría.

Cansado de lo que él mismo describe como un infierno, Benjamín exige el esclarecimiento total del caso.

Para nosotros es un infierno vivir así con esta incertidumbre, no podemos trabajar, estamos todo el tiempo en la Fiscalía o dando entrevistas, preocupándonos, no podemos hacer nuestra vida cotidiana yo creo que nunca la podremos hacer igual. Hemos perdido mucho trabajo, mi cuñado ya perdió su empleo y está a punto de perder su casa porque hay gastos de abogados e investigadores

El viacrucis que inició hace poco más de un año parece no tener fin y arrastra a los deudos de Graciela y Sol a la bancarrota.

Alan está enloqueciendo”, los miedos de Sol

El 15 de marzo de 2018 ambas mujeres fueron asesinadas en aquel caserón ubicado en una zona boscosa muy cerca al Desierto de Los Leones, Raúl y Benjamín, han tenido que sortear la ineficacia de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México (PGJCDMX).

La fotógrafa y su hija, estudiante de arquitectura en la Universidad Nacional Autónoma de México, conocieron a Alan en un gimnasio al que acudían periódicamente en la zona de Miguel Ángel de Quevedo.

La familia de ambas mujeres refiere que Alan comenzó a cortejar a Sol, sin embargo, ella siempre lo rechazó como pareja.

Nueve meses antes de que ocurriera el crimen, la estudiante de Arquitectura externó su miedo y temores respecto a Alan en una conversación privada que sostuvo con una de sus amigas.

La Silla Rota tuvo acceso a este chat en el que Sol escribe a una amiga:

- “Alan está enloqueciendo”, externó Sol Cifuentes en junio de 2017.

- Solecito, ¿por qué?, le responde su amiga.

- “Creo que me envió unos mensajes haciéndose pasar por la novia de Diego, de que me va a matar, que me aleje de él”, detalló Sol.

- “Estamos seguros que es él”, insistió la estudiante.

- “ay que tipo tan raro”.

Meses después, Sol y su madre fueron brutalmente asesinadas. Sus familias coinciden que la saña de los atacantes se enfocó en ella.

La Fiscalía Feminicidios

El pasado 6 de mayo el Gobierno de la Ciudad de México puso en marcha la Fiscalía Especializada para la Investigación Especializada del Delito de Feminicidio.

El día de la presentación, la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, habló de la lucha de las organizaciones civiles, de mujeres y familias víctimas de feminicidio.

Y reconoció que las jóvenes y sus familias “no solamente fueron víctimas del feminicidio, sino que tuvieron que pasar un viacrucis para que se catalogara el delito como feminicidio, para que se atendiera como tal, y para que se hiciera justicia.

Así que no sólo es el grave problema de atender integralmente el tema de violencia hacia las mujeres, sino el tema central es cómo generamos las condiciones para que nunca más una familia tenga que pasar por un viacrucis para que pueda hacerse justicia frente al feminicidio de sus hijas, de sus hermanas, de sus madres

En su discurso Sheinbaum Pardo recalcó algunos de los padecimientos y embates que tienen que sortear las mujeres, víctimas y familias que se tienen que enfrentar a las autoridades que se niegan a catalogar sus casos como feminicidio.

“La procuradora tendrá todo el apoyo de nuestra parte, para que nunca más una familia tenga que pasar este viacrucis en el acceso a la justicia de las mujeres”.

Algunos datos de feminicidios en la capital

Desde el 7 de septiembre de 2017, en el sexenio de Miguel Ángel Mancera, el Centro de Derechos Humanos Francisco de Vitoria y Justicia Pro Persona, A.C presentaron ante la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Prevención, Atención, Sanción y Erradicación de Violencia contra las Mujeres PASEM) una solicitud de declaratoria de alerta de violencia de género (AVGM) para la Ciudad de México, que fue registrada con el número AVGM/07/2017.

Resultado de lo anterior se conformó un grupo de trabajo insterinstitucional para elaborar un informe respecto de la problemática de crímenes contra mujeres en la capital.

La Procuraduría General de Justicia capitalina informó en ese año que en el periodo de enero de 2012 a septiembre de 2017, se registraron 292 casos de feminicidios y 421 casos de homicidios dolosos contra mujeres. Sin embargo, activistas y colectivos desconfiaron de la veracidad y denunciaron que se intentaba ocultar la realidad de este delito.

Las delegaciones en las cuales se inició el mayor número de carpetas de investigación iniciadas por feminicidio y homicidio doloso contra mujeres, en el periodo mencionado, son: Iztapalapa (62 casos), Gustavo A. Madero (32 casos), Cuauhtémoc (27 casos), Tlalpan (25 casos), Coyoacán (22 casos), Álvaro Obregón (19 casos), Tláhuac (18 casos), Xochimilco (17 casos) y Miguel Hidalgo (16 casos).