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Muere Emilio Ybarra, expresidente del BBVA

Fallece a los 82 años al sufrir un derrame cerebral tras una caída el pasado lunes

  • REDACCIÓN
  • 17/07/2019
  • 18:11 hrs
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Muere Emilio Ybarra, expresidente del BBVA
Fallece Emilio Ybarra, expresidente de BBVA. (Especial)

El banquero Emilio Ybarra, quien fuera presidente del BBV de 1990 a 1999 y copresidente del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria entre 1999 y 2001, falleció a los 82 años en un hospital de Madrid.

Ybarra, nacido en San Sebastián en 1936, sufrió un derrame cerebral el lunes tras una caída y fue ingresado por Urgencias. Pese a ser operado el martes, falleció este miércoles poco antes de las dos de la tarde. El funeral está previsto para el viernes a la una de la tarde en la parroquia de Nuestra Señora de las Mercedes, en Getxo.

Ybarra pertenecía a una familia vinculada a la banca y al mundo empresarial de Neguri, en Bizkaia. Era un importante exponente de las grandes familias de banqueros, que además del sector financiero ocuparon el poder en diferentes industrias, un modelo ya desaparecido entre las más relevantes entidades europeas.

Era licenciado en Derecho por la Universidad de Valladolid y en Ciencias Económicas por la Comercial de Deusto. Su carrera profesional comenzó como gerente de Orconera, la empresa que gestionaba las principales minas de hierro de Bizkaia, pero posteriormente se desarrolló en el Banco de Bilbao, en el que fue consejero, luego consejero delegado y posteriormente vicepresidente bajo el mandato de José Ángel Sánchez Asiaín. Antes de ocupar esos cargos, fue director de sucursal del Bilbao en Las Arenas (Bizkaia), la localidad donde ha vivido, junto con su familia, gran parte de su vida, a caballo con Madrid.

La familia Ybarra ha estado siempre ligada al banco. Su tatarabuelo paterno, Gabriel de Ybarra y Gutiérrez de Caviedes, fue uno de los fundadores en 1856 del Banco de Bilbao, una entidad clave que explica el desarrollo empresarial e industrial del País Vasco. Tras la fusión del Bilbao y el Banco Vizcaya, firmada el 21 de enero de 1988, los dos presidentes fueron Asiaín y Pedro Toledo, con Ybarra como vicepresidente.

Tras la repentina muerte de Toledo, en diciembre de 1989, la oposición de los vizcayas a que Asiaín tomara el poder, obligó al Banco de España -e indirectamente al Gobierno socialista, con Carlos Solchaga como ministro de Economía- a tomar partido en la disputa, que terminó con el nombramiento de Ybarra como único presidente del BBV desde el 21 de enero de 1990. Posteriormente llegó la operación que acabó con la carrera bancaria de Ybarra, la fusión con Argentaria, en la que fue copresidente del BBVA entre 1999 y 2001, junto a Francisco González.

En marzo de 2000 se inició la operación de constituir 22 fondos de pensiones en Estados Unidos con la sociedad Alico, con fondos procedentes de Jersey, Liechtenstein, Suiza e islas Caimán, a nombre de consejeros procedentes del BBV. Se trataba, dijo Ybarra en el juicio posterior, de compensar la caída de las remuneraciones del nuevo consejo del BBVA. El dinero procedía de tres fuentes: la venta de una filial del Vizcaya en Tánger, en los años cuarenta, cuyas plusvalías se llevaron a Suiza, la compra del 5% del capital del Vizcaya que tuvo el empresario Javier De la Rosa, bajo la presidencia de Pedro Toledo, en 1987, y el 5% de Argentaria adquirido bajo la presidencia de Ybarra en el BBV, a principios de los años noventa. Su venta posterior, generó grandes plusvalías.

En total, el BBV formó un patrimonio de 224 millones, que estuvo siempre a nombre del banco y dentro de sus cuentas individuales, pero no de las consolidadas. Sin embargo, el hecho de que Ybarra accediera a la fusión sin deshacer esta posición fue el mayor error de su carrera. Entre sus colaboradores se dijo que, al no haber pérdidas ni lucro personal, Ybarra creyó que no generaría problemas con González. Sin embargo, el copresidente argumentó que los consejeros del BBV, y algunos altos cargos, recibieron la compensación de una forma no trasparente fiscalmente (mediante una póliza de seguros) y les exigió la dimisión inmediata. El BBVA quedó completamente en manos de González desde 2002 hasta 2018. 

En el juicio González declaró que no fue informado de las cuentas secretas hasta septiembre de 2000. En enero de 2001, obligó a Ybarra a que le acompañara al Banco de España para explicar la situación con la amenaza de que no firmaría las cuentas de 2000 si no lo hacía. Ybarra dimitió como copresidente del BBVA el 15 de diciembre de 2001. Tres meses más tarde, el Banco de España abrió expediente a la entidad por ocultar durante 13 años las cuentas en diferentes paraísos fiscales. El BBVA fue sancionado con tres millones de euros por las cuentas, que estaban destinadas, en parte, a complementar fondos de pensiones para los altos directivos del BBV.

En noviembre de 2006, el Tribunal Supremo absolvió a Ybarra de un delito de apropiación indebida por el que había sido condenado por la Audiencia Nacional a seis meses de cárcel. El alto tribunal consideró que el consejo del banco le otorgó plenos poderes para crear esos fondos en enero del 2000 después de que los sueldos de los exconsejeros del BBV fueran rebajados y aumentados los de Argentaria. Por ello, los magistrados entendieron que Ybarra actuó de acuerdo con la ley y a los estatutos de la entidad, y que no causó un perjuicio patrimonial al banco. El Supremo valoró que el dinero para crear esos fondos de pensiones estuviera en una cuenta secreta en Jersey.

Este incidente ha eclipsado los logros del BBV bajo la presidencia de Ybarra y, sobre todo, la gestión de Pedro Luis Uriarte e, incluso, la de José Ignacio Goirigolzarri, actual presidente de Bankia, que pilotó la expansión por Latinoamérica. El BBV llegó a la fusión con un gran poderío comercial en España y relevantes operaciones fuera, entre las que destaca el control del mexicano Bancomer, que todavía hoy sigue siendo el pulmón financiero del BBVA, con 41% del resultado atribuido.


El artículo original en El País


JGM